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Dedicado a los FANS-FROM-HELL de toda red social.
Bibliografía:
El punto es ese, que toda decisión involucra ese "algo" que no tendremos la oportunidad de conocer por no haberlo elegido. ¿Cómo saber si la decisión tomada fue la correcta?, pues bien, le llaman destino, otros suerte pero es aquí es cuando entra la cita que puse al inicio del post, lo que yo creo que es más efectivo son las llamadas "corazonadas", el seguir ese "no sé qué que qué se yo" es lo más sabio que uno puede hacer ante una decisión. Es la clave.
Muchas veces un punto que nos afecta es la cobardía, la gente está acostumbrada a quedarse en la "zona segura" y no se atreve a ir más allá, a probar otras cosas porque lo que tiene es miedo de que su riesgo acabe en fracaso. Sensei Nietzsche me ha enseñado que esos son los débiles, porque son el tipo de personas que se conocen tan poco que ni siquiera saben lo lejos que puden llegar con cambiar de vez en cuando sus decisiones; y aunque lo seguro siempre es una garantía, con el paso del tiempo se vuelve monótono y termina por aburrirnos y estancarnos. ¿Por qué no cambiar el tipo de elecciones de vez en cuando?. Creo que el mundo necesita riesgos algunas veces, deberíamos intentarlo.
Me encuentro en la semana de las decisiones y les puedo decir que hoy por hoy todavía no elijo bien, me baso en las preguntas básicas ¿quién soy? y ¿hacia dónde voy? para contestarme algunas incógnitas pero creo que al final me daré cuenta de que solo algunas veces el corazón mata la razón :)

Puedo decirles que mi primer cofre fue una caja de zapatos y la que tengo actualmente fue obsequio de un estimado amigo llamado Ángel.
Hace unos minutos le tocó limpieza a mi cuarto y mientras acomodaba las cosas que simplemente no uso descubrí la caja que hace mucho tiempo no abría ya que muchas veces varios de los recuerdos ahí contenidos me provocaban una cierta aflicción, y la cabeza se me llenaba de pensamientos e incoherencias de las que es mejor no hablar. Fue entonces cuando decidí no tener más un cofre.
Hoy abrí la caja y me di cuenta que los resentimientos desaparecieron, y en vez de eso hay un jardín muy cotorro lleno de hongos de colores y una rana saltarina que me pone de buenas. Debajo del pasto se encuentran enterrados los recuerdos y chunches que alguna vez guardé ahí. Mejor me voy porque tengo que encontrar una pala para empezar a cavar. Espero que todos sigan tal y como los dejé :D

¡Buen día bloggeros!