jueves, 16 de junio de 2011

Sobre el sentido de pertenencia

Yo no sé si es porque prefiero ser un alma solitaria o porque no he encontrado a los correctos, el chiste es que yo nunca he funcionado bien con los grupos, o en todo caso, los grupos nunca han funcionado bien conmigo. Mis recuerdos se remontan a mi época primaria/secundaria..

Como buena escuela, la mía tenía su inmensa cantidad de grupitos, casi siempre eran los mismos, en menor o mayor cantidad de integrantes. Los había desmadrosos, tetos, populares y los normales; yo estaba en este último porque en realidad, no me importaba mucho codearme con los grupitos de importancia, yo tenía a mis buenos amigos y eso era suficiente. Pasé toda la primaria viendo que los chamacos hacían hasta lo imposible por encajar, algunos sin resultados; yo me preguntaba por qué nunca me había surgido esa necesidad. Nunca lo entendí.

Recuerdo que una vez tuve un grupo de tres integrantes —patético—, no pusimos 'Las Tres Mascaritas' —más patético— tampoco recuerdo la razón, solo sé que en esos tiempos de brío Gaby, Caro y yo éramos pura dinamita, uña y mugre, las befas goei. Recuerdo que para todo nos decíamos 'honey' —oso goei—. No las he vuelto a ver desde hace como 7 años, aún conservo sus dedicatorias, donde escribieron cosas como «mejores amigas por siempre» «nunca te olvidaré» Y pues ya, con suerte y algún día me las vuelva a topar, estaría chubirul.

En secundaria fueron los años de la desenvoltura, en los que me tocó formar parte de muchos y variados grupos, ni yo creería que hasta con los deportistas estuve, cuando medio me importaba la salud y me enajenaba con el basquet y con romper narices en futbol; no más, ahora si bien me va voy algunos fines de semana a medio correr al bosque de tlalpan. En esta época también tuve mi etapa con los 'ñoños'; ganábamos las ferias de ciencias y nadie nos invitaba a sus fiestas populares y así jijijí. Nunca guardé rencor, pa' qué si yo era feliz estudiando física todo el día, participando en concursos de matemáticas y soñando con algún día ser doctora. Nunca me volvieron a interesar las ciencias pero todavía mantengo comunicación con ese grupito, no como antes pero en esas andamos. Mi faceta con los populares fue muy rápida y pasajera, eran tan aburridos que daban ganas de vomitar; pintarse las uñas, leer Tú y hablar sobre los niños guapos era bastante deprimente, casi casi como estar en un video de Aqua. Terminé saliendo de cada uno de esos grupos, pude haber durado más tiempo, pero no sería la que soy ahora.

La etapa de grupos más divertida ocurrió en la preparatoria, eso será publicado después... CONTINUARÁ


miércoles, 15 de junio de 2011

I want the world to stop

«Let me feel the air again, the talk of friends,
the mind of someone my equal»


miércoles, 1 de junio de 2011

Librería Las Tres Cruces




Esta librería ubicada en Coyoacán (Tres Cruces 99) es una de las más amenas de la zona sureña del Distrito. Alberga una extensa cantidad de libros que van desde religión hasta artículos de divulgación científica; pasando por literatura clásica, diarrrrte, poesía, novela policiaca, chairoensayos, cine e incluso cómics. La parte de abajo brinda cientos de libros a $10, incluyendo ediciones que difícilmente encontrarás en otro lugar, igualmente los demás rondan en precios justos y accesibles.
Viene bien de vez en cuando pasar a echar un ojo y oler a añejo; ensuciarte las manos con los libros de menor accesibilidad, sentarte a hojear algunas páginas y burlarte de los títulos jocosos que de seguro encontrarás. Se antoja después de un café o antes de una buena caminata por el centro. No está de más vender tus libros usados también, serán bien recibidos.

Horario: Lunes a Sábado
12: 00 a 20:00

***
Foto panorámica cortesía de @i2oo

martes, 31 de mayo de 2011

Batallas en el Desierto


Siempre que camino por la Roma me pregunto si ésta hubiera sido la tortería en la que Rosales le cuenta a Carlitos que todo el mundo sabe lo sucedido con la madre de Jim, peor aún, la tortería en donde le confiesa que —spoiler— Mariana había muerto. Todo acompañado de una torta de chorizo, dos de lomo y un Sidral
Mundet. Esquina de Insurgentes y Álvaro Obregón, según José Emilio Pacheco y mi criterio, ésta debió haber sido la tortería.






miércoles, 25 de mayo de 2011

El Necio

"Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio."
El necio, Silvio Rodríguez.

martes, 17 de mayo de 2011

Guía Día Internacional de los Museos

Museo de la Caricatura
Donceles, 99

Creado en 1987 con el fin de tener un espacio para preservar y difundir el galano oficio de la caricatura mexicana. Si eres chairo o se te trepa el chairo de vez en cuando, este es el lugar ideal para que te rías —y blasfemes— un poco con las parodias políticas que estos artistas tienen para ti. No dudes en ser víctima de algún caricaturista, de seguro estará ansioso por retratarte. Quizá.
Martes a domingo 10:00 a 18:00

Museo de la Charrería
Isabel la Católica, 108
esquina con José María Izazaga

Una vez escuché a un chamaco que decía que era el deporte mexicano por excelencia, lo cierto es que a pesar de ello, el oficio de charro se ha ido perdiendo a través de los años. Uno de los museos menos conocidos de la ciudad es precisamente este, el Museo de la Charrería, tanto así que muchos ni siquiera sabíamos de la existencia de la Federación Mexicana de Charrería, A.C. El museo comprende una valiosa cantidad de obras que incluyen armas, reatas, sombreros, espuelas, anqueras, monturas charras y todo lo necesario para visualizarte como todo un jinete. Villa estaría orgulloso de ti.
Lunes a viernes 10:00 a 18:00


Museo Franz Mayer
Av. Hidalgo 45 esquina
con Sta. Veracruz

Construido en el siglo XVII, es un lugar ideal para todo aquél que guste de las artes decorativas el diseño; su exposición incluye vajillas, comedores, espejos y orfebrería —entre otros tantos—. Originalmente fue el Hospital de la Epifanía, tomando posteriormente el nombre de Hospital de los Desamparados. Tiempo después fue un mercado de artesanías hasta que en 1986 obtuvo el nombre de Museo Franz Mayer. Tiene una biblioteca interesante y un jardín muy chulo.
Lunes a viernes de 10:00 a 18:00

Museo del Estanquillo
Isabel la Católica, 26 esquina
con Av. Madero

Su claro referente es sin duda el mismísimo Carlos Monsiváis que, a partir de su colección de obras, logró —con el apoyo de Slim y Obrador— crear un espacio que a pesar de ser muy reducido, tiene de todo —por eso el nombre de Estanquillo—. Aficionado por comprar en los mercados y bazares, logra en este museo representar la vida de la Ciudad de México a través de caricaturas, fotografías, grabados, postales, maquetas y un sin fin de objetos que hacen de este lugar un orgullo para el chilango. No olviden terminar su recorrido en la terraza del museo; un centro enjundioso, el ambulantaje a lo lejos y una vista de antaño en una sola toma.
Dato curioso: el edificio en donde está ubicado se llama La Esmeralda, porque albergaba una de las joyerías más lujosas del país.
Miércoles a lunes 10:00 a 18:00

MUNAL
Tacuba, 8

A través de una superficie de exhibición de 5500 m2 podemos apreciar una enorme cantidad de obras destinadas a difundir el arte mexicano e internacional. Pintura, escultura y fotografía forman parte de la exposición permanente de este edificio de estilo «historicista ecléctico». Un gran número de sus obras formaban parte de la Academia de San Carlos que finalmente fueron distribuidas en este museo. Juan Correa, Eugenio Landesio, Miguel Cabrera y una gran colección de José María Velasco hacen presencia en este espacio diarrrrte. Para los amantes de la música, los fines de semana suelen tener conciertos con interpretaciones bastante respetables y totalmente gratis; nada más no aplaudas cuando no porque los señores sabiondos te mirarán feo, y no, no me pasó a mi.
Martes a domingo 10:00 A 17:30

Museo del Policía.
Victoria 82, casi
esquinacon Revillagigedo

Nada mejor que ver un asesino serial —a mi tamaño— en cera y estar en los escenarios donde se cometieron los más viles y crueles actos delictivos. Esto y más es el Museo de la Policía Preventiva del Defe. Barba Azul, Erzsebet Bathory, Jack el Destripador, Andrei Chikatilo, Ted Bundy, Adolfo de Jesús Constanzo y Sara Aldrete te esperan a lo largo del museo. Si tienes suerte te encontrarás con la mismísima Juana Barraza "La Mataviejitas", y no, no es broma.
Lunes a domingo 10:00 a 18:00

Museo del Calzado
Bolívar, 27

¿Y dónde quedó la zapatilla de la Cenicienta? Pues claro, en el Museo del Calzado. Bolívar hizo el mayor robo de zapatos de la historia y los escondió en este singular museo que alberga dos mil piezas de calzado natural y 15 mil miniaturas de diferentes materiales. Nos presenta también la historia de la apreciada zapatilla-levanta-pompi, con todos los cambios que ha sufrido hasta la fecha. Por ahí dicen que si prestas atención encontrarás los zapatos de Pulgarcito. Diiiiiiiiiiicen.
Lunes a sábado 10:00 a 18:00

Guía Día internacional de los Museos. Desayuno.

Porque no se puede iniciar un recorrido con el estómago vacío..

Antes de empezar con las lista para celebrar este 18 de mayo el Día Internacional de los Museos, me tomaré el atrevimiento de recomendarles tres lugares dignos de nuestro Centro Histórico, en los cuales, podríamos aterrizar antes de iniciar nuestro día maratónico. Si tu plan no es desayunar solo y en casa, esta es la opción.

Café El Popular
5 de Mayo, 52

Dice la leyenda que su fundador llegó desde Tampico para establecer en pleno Centro un local que daría pie a uno de los primeros cafés de chino de la zona. Conocido por su trato amable y servicial, es uno de los lugares que te hacen sentir como en casa con su pan recién hecho y un café con leche que le ha dado renombre al lugar. Es un local donde se come bien y a buen precio. Basta mencionar que entre sus comensales han figurado Gabriel García Márquez, Fidel Castro y Elena Poniatowska, entre otros. No te extrañes si la mesera te llama «corazón».

Café de Tacuba
Tacuba, 28

La mala noticia: la cola es larguísima para entrar pero definitivamente vale la pena esperar. Desde 1912 es uno de los restauarantes mexicanos por excelencia; basta probar su mole, panuchos y enchiladas. Esta casona abre las puertas para deleitarte con su sabor colonial y sus innumerables leyendas —porque también las tiene—. No hay manera mejor de revivir un México ya olvidado.

El Cardenal
Palma, 23

Situado a una cuadra del Zócalo se encuentra un edificio porfiriano que ofrece al público un menú basto de comida tradicional mexicana. Tienen jugos naturales y unas conchas de nata que sería pecado no comer; su chocolate es espumoso y delicioso, nada mejor que acompañarlo con su pan recién horneado. Sobra decir que su atención es excelente y que ha sido testigo de numerosos encuentros entre famosos escritores, artistas y empresarios que siempre salen con una razón para volver.